Una función pública profesional para la Argentina del SXXI (II)

Como no se puede reformarlo todo al mismo tiempo, el desarrollo de las capacidades puede comenzar por el Empleo Público. Sin un buen diseño no podemos. Sólo con un buen diseño no alcanza.

8/6/20263 min read

Avanzar en el desarrollo de las capacidades que permitan al Estado argentino utilizar racionalmente sus recursos para concretar los resultados que la ciudadanía, las organizaciones del sector privado y las del tercer sector esperan, puede transformarse en un ida y vuelta sin fin si no se toman algunas decisiones elementales. ¿Por dónde comenzar? Por el servicio civil, sería nuestra respuesta.

La Asociación Argentina de Estudios en Administración Pública tiene, entre sus miembros fundadores, autoridades pasadas y presentes, y socios, a los principales promotores del Consenso por una Función Pública Profesional para la Argentina del SXXI. Formulado como tal a inicios de 2019, esta iniciativa no-partidista, plural y diversa, pretendía incidir en la campaña presidencial de ese año, ofreciendo un conjunto de principios generales que podían guiar una reforma de la Función Pública en el país, avalados por referentes y especialistas de la academia, los partidos políticos, el funcionariado (de planta y temporario), de diferentes sindicatos, organizaciones sociales con interés en la materia, etc.

Los colegas Eduardo Salas y Mauro Solano (2023) han hecho una excelente propuesta que avanza en la misma dirección, desde CIPPEC (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento), uno de los think tanks más importantes de la Argentina. Ambos especialistas, con sólidas y dilatadas trayectorias en la función pública, la academia y la investigación sobre la temática, hacen un agudo y profundo estudio de la configuración disfuncional del empleo público en la Administración Pública Nacional centralizada, y ofrecen lineamientos más detallados para avanzar en una reforma centrada en 2 ejes: reordenamiento normativo e institucional del empleo público, y fortalecimiento de la gobernanza del Sistema (Solano y Salas, 2023), con sus respectivas iniciativas e instrumentos concretos. Finalmente, el documento ofrece lineamientos para un plan de implementación en etapas, basado en la premisa del diálogo intersectorial desde el inicio mismo.

La experiencia latinoamericana reciente es pródiga en reformas del servicio civil relativamente exitosas, en el sentido de haber sido cambios significativos que han perdurado en el tiempo, ofreciendo resultados observables desde entonces. Lo que la literatura internacional sugiere, en base a esas y otras experiencias reformistas o modernizadoras del Estado, es que a) las capacidades estatales se adquieren a partir de procesos sostenidos de acumulación, antes que como resultado de un evento único de rediseño; b) que diversos problemas (y la Función Pública en nuestro país los tiene) se abordan con diferentes instrumentos y, fundamentalmente, se implementan con diferentes estrategias; c) que cambiarlo todo, al mismo tiempo, entraña altísimos riesgos, que difícilmente los gobiernos van a asumir; d) que las reformas graduales, o segmentadas, o focalizadas, han tenido más éxito que las comprensivas o integrales; e) por último, pero no menos importante, es que la gestión de la consistencia entre contenido y estrategia de implementación reformista con el estado actual de las cosas es un aspecto decisivo para el éxito del esfuerzo reformista.

Si hay algo que puede complementar el trabajo de los colegas de CIPPEC, enriqueciéndolo, es obtener lecciones de la experiencia regional comparada, que permita focalizar esfuerzos, graduarlos, obtener resultados relativamente pronto, para ganar legitimidad (interna y externa) y dar nuevos pasos en la nueva dirección.

Pero aquellas ideas no pregnaron del modo pretendido. En 2023 también, se firma el 2do Consenso por una Función Pública Profesional para la Argentina del SXXI. El documento, más breve, reforzaba el primer llamamiento al diálogo franco y abierto, en un contexto en el que se aceleraban el descontento ciudadano, la disponbilidad de nuevas tecnologías pasibles de ser adoptadas para conciliar algunas de las demandas que fundaban aquel decontento. Había decisiones por tomar. Pero también, ese contexto era uno en que progresaban, en el ciclo electoral en curso, fuerzas políticas que expresaban su predilección por el camino opuesto (con discursos signados por un profundo desprecio por lo público-estatal, y plagados de expresiones que invitaban a "prender fuego" y "destruir desde adentro").

El Grupo Promotor del Consenso por una función pública profesional para la Argentina del SXXI, lanzó la semana pasada, en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, la 3era Edición del mismo. No es una mera actualización: por primera vez, avanza en los 3 poderes del Estado, pero también en sus tres niveles (Nación, Provincias, Municipios). Se avecina un nuevo ciclo electoral, y esta discusión no puede seguir esperando.

Dr. Diego J. Gantus - Director Gobernar365